ENTRE MUJERES SOLAS

1955 Richard Avedon -  Dovima“Hay que tener el alma muy vacía para pasar el tiempo mirándose al espejo”.

 Empecemos.

Cesare Pavese nació el 9 de septiembre de 1908. No sé si como hombre de altura o más bien achaparrado. Lo que sí está claro es que Pavese escribió siempre hacia abajo. Su literatura, como de sótano, es el testimonio de quien nace enfermo de melancolía. Pavese prefiere una pe hundida en el suelo de página a la te que se grafía hacia arriba. Sus personajes, como el propio Pavese, son de texto áspero y amargo. No aspiran, se lanzan, sin ningún tipo de chanza, tobogán abajo.

Entre mujeres solas transita los mundos del aburrimiento. Existe en Pavese una dualidad que se reduce de forma ostensible a dos tiempos históricos: La guerra y la paz.

En la primera, los hombres sobreviven. El hambre, la destrucción y la miseria les impide contemplar el decadente espectáculo que ofrece el segundo tempo; esto es la paz o el estado belicoso del espíritu. Cuando las bombas se desactivan y los destructores dejan paso a un cielo despejado, entonces, solo entonces, el hombre inicia su propia guerra. Batalla interior. La vida en tiempos de guerra hace referencia a esa postura hastiada que aparece en nosotros cuando la existencia se acomoda entre algodones.

Las mujeres de Entre mujeres solas, o cincuenta mujeres como trasunto del autor, se mueven en una Italia de posguerra amnésica. Ni Turín, ni Roma ni Milán recuerdan ya la terribilitá de la Segunda guerra mundial. Al contrario, han edificado pomposidad e impostura sobre los cimientos de una civilización desaparecida. Pavese se mueve entre fiestas y salones. Recorre la burguesía piamontesa y demuestra, que para los hombres (en este caso mujeres) poca cosa queda después de una noche de borrachera. Quizá quitarse los tacones y fumar un cigarrillo sobre la butaca del hotel. Eso es lo que hacen las mujeres de Pavese, fumar, parlotear, poner muy verde a la vecina. El chismorreo y el trasto entretienen, que se dice, del peso de la vida. Cuando estas mujeres verborrean acerca del intento de suicidio de una de ellas, existen.

Lo importante es sentirse vivo, y esto, o lo intentamos de noche, o no hay manera. Naturalmente, Pavese sabe que la vida nocturna cobra peaje, y que a la larga, el hastío es siempre más pronunciado en veladas de luna llena. Por eso Rosetta, en medio de la algarabía, se encierra en una habitación de hotel con la promesa de quitarse del medio. No soporta llegar a casa, tumbarse en la cama y esperar a que amanezca. Otro día más. La muerte como escapatoria no es ninguna pose en el autor. Pavese es consecuente y dibuja en Rosetta el mal que lo acompañó durante toda la vida. Si Rosetta no se mata, Pavese sí lo hará. El 26 de agosto de 1950, lo encontrarán en la habitación de un hotel de Turín . Dejó una nota tímida: “Perdono a todos y a todos pido perdón. No chismorreen demasiado”.

El mal existencial puebla toda la obra de Pavese. Sus personajes o pasan las horas mirándose al espejo o no se miran en absoluto. Si se abren las entrañas y confiesan, lo hacen a tientas, con las luces apagadas. Confesar es quitarse la máscara, por eso la novela se desarrolla en pleno carnaval y sus personajes planean el montaje de una representación teatral. Todo es puesta en escena, dirá Pavese. En las fiestas, en los botellones y en las salidas nocturnas, todo es representación. Hasta la manera en que ilumina una farola es puesta en escena. La luz, los colores, los diálogos. Y sin embargo, solo hay una cosa de la cual carece la vida que sí tiene toda ficción narrativa: la condensación del tiempo.

Si la vida estuviera sujeta a capítulos de progresión dramática, si los acontecimientos se encadenaran como en las películas, entonces, nada de esto habría ocurrido. O tal vez sí.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en LITERATURA y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s